INTERVIENEN:

JOSÉ BEVIÁ. Partido Socialista Obrero Español

FEDERICO TRILLO. Partido Popular

NARCÍS VÁZQUEZ. Esquerra Unida

VICENTE BUADES. Centro Democrático Social

LAS CUATRO FUERZAS MAYORITARIAS APUESTAN POR EL PACTO SOCIAL PARA SALIR DE LA CRISIS

JAVIER IZQUIERDO

El debate sobre los programas que presentan las principales fuerzas políticas a los comicios del 6 de junio sirvió más para poner en evidencia la estrategia que van a desarrollar las cuatro principales formaciones -PSOE, PP, EU y CDS- de aquí al día de la votación, que para conocer aspectos concretos de sus propuestas de gobierno. Así, el cabeza de lista popular, Federico Trillo, articuló su discurso en torno el «alicantinismo» y al agravio comparativo entre Valencia y Alicante, mientras que el número uno de la lista socialista, José Beviá, intentó hacer llegar a los asistentes el mensaje de que su partido está en condiciones de afrontar la crisis económica tal como lo hizo cuando accedió por primera vez al poder en 1982. Narcís Vázquez, representante de IU, fue también muy claro en este sentido: la principal preocupación de la coalición de Anguita es el paro. Por último, Vicente Buades, candidato al Congreso por el CDS, se prodigó en referencia a la necesidad de la existencia de un partido de centro en la democracia española.

Trillo, al que en un sorteo previo le correspondió abrir el debate, no quiso dejar la posibilidad de que nadie le reprochara su condición de cunero y, tras afirmar que «Luna, Beviá y García Reche también lo son», dijo sentirse «muy satisfecho de ser diputado por Alicante». El representante del PP, que criticó al PSOE por no haber «presentado ninguna iniciativa para ayudar a Alicante», aseguró que la provincia «ha sido marginada por el Partido Socialista», apoyando esta afirmación en los datos del estudio confeccionado por su partido sobre el agravio, que el líder provincial de esta formación, Eduardo Zaplana, dio a conocer un día antes en rueda de Prensa. Así, Trillo se refirió al reparto desequilibrado de las inversiones públicas (de cada cien pesetas, 57 han ido a parar a Valencia y 27 a Alicante), a la desigualdad cuota de inversión por habitante y año (24.800 pesetas en Alicante y 39.050 en Valencia), a la mala situación de la economía provincial (con una tasa de paro del 22,9 por ciento, frente el 19,9 por ciento que soporta Valencia y al 15,5 por ciento de Castellón), al olvido del aeropuerto de El Altet, del puerto de Alicante, a la crisis de los sectores productivos tradicionales: juguete, textil, calzado, turismo, con una mención en este punto a la marca «Mediterrània» y «al desprecio del turismo de sol y playas por el Gobierno socialista y la Generalitat». En resumen, datos que en palabras de Trillo, son una clara muestra de que «Alicante ha sido discriminada por los socialistas» y que «la provincia se encuentra peor que en 1982».

El cabeza de lista del PSOE, que comenzó su intervención haciendo ver a Trillo la diferencia entre San Vicente y Cabo de San Vicente, al tiempo que le recordaba que él ha nacido en la localidad de l´Alacantí y que por tanto no es un candidato «cunero», rehuyó entrar al trapo del agravio, y dijo estar más interesado en explicar cómo van a sacar los socialistas a España «de la situación difícil en que se encuentra, con una crisis económica que no va a durar mucho, pero que destruye puestos de trabajo y crea, por tanto, desasosiego».

Beviá reconoció que la provincia de Alicante está sintiendo de forma especialmente aguda la crisis «porque es más dependiente del exterior ya que destina a exportación un 70 por ciento de su producción interna». A pesar de sus primeras intenciones, el candidato socialista no entró a explicar las medidas concretas que propone el PSOE para salir de la crisis y se centró en intentar convencer al auditorio de que los socialistas son capaces de sacar a España de la situación difícil en que se encuentra porque «ya lo hicimos en 1982, cuando la crisis era aún peor. Entonces conseguimos no sólo salir de la crisis, sino llevar al país a unas tasas de crecimiento de las más elevadas del mundo». Beviá agotó su primera intervención con un claro rechazo al agravio y explicando para contrarrestar el informe presentado por Trillo las inversiones en la red de carreteras, hospitales, colegios, formación profesional, etcétera.

El cabeza de lista de Esquerra Unida, Narcís Vázquez, se mostró, desde el principio de su intervención, reacio a entrar en la batalla del «alicantinismo» entre PSOE y PP y despachó esta discusión afirmando que «a Esquerra Unida, El Altet, a pesar de ser importante, no es lo que más nos preocupa, ni tampoco el mayor drama para nosotros son los kilómetros de autovía construida: el drama y nuestra máxima preocupación es el paro».

Vázquez, que recordó que «ni en los mejores momentos de la economía española se ha conseguido bajar el 15 por ciento de tasa de paro» manifestó la voluntad de EU de centrar todos sus esfuerzos en poner en marcha «una política de empleo en el marco de un crecimiento ecológicamente sostenible». Tras explicar que no se puede continuar creciendo en contra de la naturaleza, el líder de EU se pronunció a favor de una clara intervención del sector público en la economía, «contribuyendo a recrear el tejido industrial destruido y generando inversiones en tecnología y desarrollo», y por un pacto con la participación de todos los agentes sociales que haga posible la creación de empleo. El candidato de EU criticó la política económica desarrollada por el PSOE porque «sólo ha servido para atraer a los especuladores» y arremetió contra «la estrategia “alicantinista” del PP, que es falsa porque está porque está basada en decir una cosa aquí y otra muy distinta en Valencia, además de no contribuir a la vertebración de la Comunidad Valenciana.

El último candidato en intervenir, Vicente Buades, comenzó defendiendo la necesidad de un partido de corte centrista en España, para luego reconocer, en la línea de lo apuntado por Narcís Vázquez, que el principal problema del país en estos momentos es la crisis económica.

Para el CDS, según Buades, la principal preocupación son la pequeña y mediana empresa, a las que definió como ejes fundamentales de la economía, y pidió para ellas un pacto que contemple la reducción de los costes de la seguridad social, la exención de impuestos que se reviertan en la misma empresa y la modificación del IAE. El candidato centrista por Alicante se pronunció también por la reducción de los gastos electorales, como medio para luchar contra la corrupción en los partidos y pidió la modificación de la Ley Electoral para propiciar las listas abiertas.

En el turno de réplicas, el candidato del PP calificó de «esperpento el milagro económico que se atribuyen los socialistas, que nos ha conducido a tres millones de parados, un 22 por ciento de tasa de desempleo». Trillo dijo estar a favor del pacto social, en el que, a criterio del cabeza de lista del popular, se debe contemplar una rebaja de los costes de la seguridad social para las empresas, la modificación del IRPF, el incremento y la mejora de la Formación Profesional», al tiempo que dijo rechazar la ley de huelga pactada entre sindicatos y Gobierno porque hace «esclavos a los trabajadores de las organizaciones sindicales» y, en contra de los propuesto por EU, se pronunció por reducir la dimensión del sector público.

Beviá también se apuntó en el turno de réplica al carro del pacto social, pero incluyendo en éste un acuerdo para la redistribución de los beneficios empresariales. El candidato del PSOE al Congreso acusó en este momento del debate a Trillo de fomentar la economía sumergida con sus manifestaciones «de aplauso a los empresarios que siguen esta práctica», extremo que fue negado por Trillo, y aseguró que un PP en el Gobierno se inclinará por la Universidad privada y la sanidad privada.

Nárcís Vázquez se preguntó casi al final del debate si «el espíritu con que el PP quiere llegar a un pacto es acusando a los sindicatos de esclavizar a la clase trabajadora», al tiempo que afirmó que los socialistas «presentan un balance de diez años de gobierno decepcionante, a pesar de haber contado con el mayor apoyo social de toda la historia de nuestro país».

En el turno de preguntas, destacados miembros del PSOE como José Asensi o Alejandro Bas arremetieron contra el estudio del agravio del PP, cuestionando la autoría de la Universidad, y criticaron la oposición del PP a proyectos como el de Campoamor.

Datos informativos

Fecha inicio : 20-05-1993

Leave a Reply