DATOS DEL EVENTO

  • EMPIEZA
    18-04-2013
  • TERMINA
    01-01-1970

Interviene
José Antonio Griñán Martínez.
Parlamentario andaluz por Sevilla, Secretario General del PSOE andaluz y Presidente del PSOE

Presentan
Ximo Puig.
Secretario General del PSPV-PSOE
David Cerdán. Secretario Provincial del PSPV-PSOE

Modera
Francisco Sánchez.
Director del Club INFORMACIÓN

Curriculum
José Antonio Griñán Martínez
(Madrid, 1946) es licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla e inspector técnico de Trabajo y Seguridad Social desde 1970. Casado y padre de tres hijos, cuenta con una dilatada experiencia política tanto en los gobiernos central y autonómico, como en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento de Andalucía. Autor de diversos estudios sobre empleo y Seguridad Social, está en posesión de la Gran Cruz de la Orden de Carlos III. 
José Antonio Griñán es presidente de la Junta de Andalucía desde 2009. Ha sido vicepresidente segundo y máximo responsable económico de la Junta de Andalucía y durante la VII legislatura autonómica (2004-2008) estuvo al frente de la Consejería de Economía y Hacienda.
Entre los numerosos cargos que ha desempeñado en su trayectoria política destacan los de ministro de Sanidad y Consumo (1992-1993), ministro de Trabajo y Seguridad Social (1993-1996), secretario general técnico del Ministerio de Trabajo (1987-1990), viceconsejero de Trabajo de la Junta de Andalucía (1982-1986), viceconsejero de Salud (1986-1987) y consejero de Salud (1990-1991). Durante la Presidencia española de la Unión Europea en 1995 ostentó la Presidencia del Consejo de Ministros de Empleo y Asuntos Sociales. Además, era ministro de Trabajo y Seguridad Social cuando se acordó el Pacto de Toledo sobre consolidación del sistema de pensiones (1995) y portavoz socialista cuando se acordó en 2003 su renovación.
En el ámbito parlamentario español, José Antonio Griñán fue diputado a Cortes por Córdoba durante las legislaturas V, VI y VII (1992-2004). Dentro del Congreso desempeñó, entre otras funciones, las de portavoz del Grupo Socialista en la Comisión para la Renovación del Pacto de Toledo sobre el sistema de pensiones y en la Comisión de Política Social y Empleo, así como la Presidencia de esta última. Actualmente es parlamentario andaluz por Sevilla, secretario general del PSOE andaluz y presidente del PSOE.

GRIÑÁN ANALIZA EL IMPACTO DE LA CRISIS DURANTE UNA CHARLA QUE OFRECE HOY EN EL CLUB INFORMACIÓN

El presidente del PSOE y también de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, impartirá esta tarde a partir de las 20 horas una conferencia en el Club INFORMACIÓN en la que analizará las consecuencias que está teniendo la crisis que atraviesa la economía española. Así mismo, hará una reflexión sobre las desigualdades sociales que se están generando en la sociedad española a raíz de las medidas de ajuste que el gobierno de Mariano Rajoy está imponiendo desde que se hizo con la victoria en las elecciones del pasado mes de noviembre de 2011.
Durante la conferencia, titulada «La crisis y la desigualdad», Griñán aludirá, entre otras cosas, a su última propuesta para atajar los desahucios, acogida de forma muy favorable en el conjunto del PSOE. Esta iniciativa, anunciada la pasada semana por la Junta de Andalucía, tiene como objetivo intentar frenar el drama de los desahucios, que sacude a un elevado número de familias españolas. Para ello, se expropiarán viviendas con carácter temporal -tres años- a las entidades financieras y se les darán como concesión a las personas afectadas por la Ley hipotecaria con el fin de impedir que se queden sin casa. La propuesta, que pretende dar cobertura a los núcleos familiares con menos recursos, ha tenido efecto reacción. Los socialistas valencianos ya anunciaron hace ahora una semana que en los próximos días presentarán una proposición no de ley en las Cortes con una propuesta prácticamente calcada a la de la Junta: expropiación de pisos de bancos y cajas y multas a las entidades financieras que tengan casas vacías durante un determinado periodo de tiempo.
A diferencia del PSOE, el Gobierno central ha criticado esta medida y considera que puede llegar a ser inconstitucional. Algo que el líder de los socialistas, Alfredo Pérez Rubalcaba se apresuró a desmentir. De hecho, la medida fue respaldada por el PSOE, que planteó la semana pasada en el Congreso la posibilidad de aplicar esta medida en todo el territorio español. Griñán, en todo caso, reivindicó las ventajas de su propuesta y rechazó las críticas. Así mismo, emplazó a Mariano Rajoy a adoptarla. «Que el Gobierno coja esta norma y la haga extensiva a todas las comunidades autónomas en nuestro país, porque de esta forma no serán sólo los andaluces los que tendrán la protección, sino todos los españoles», aseguró.
El acto arrancará esta tarde a partir de las 20.00 horas en el Club INFORMACIÓN. La presentación correrá a cargo del secretario general del PSPV, Ximo Puig; mientras que el director del Club INFORMACIÓN, Francisco Sánchez, ejercerá como moderador.

GRIÑÁN DEFIENDE EL PODER DE LA POLÍTICA FRENTE A LOS MERCADOS PARA SALIR DE LA CRISIS
JOAQUÍN COLLADO

El presidente de la Junta de Andalucía y del PSOE, José Antonio Griñán, hizo ayer una defensa a ultranza del papel de la política y del Estado, que ejemplificó en los pactos de la Transición, para frenar el poder de los mercados como medio para salir de la crisis económica que azota España y que ha abocado a este país a un «escenario nuevo», inédito hasta la fecha: el peso del desempleo sobre una población altamente endeudada, algo que ha conducido, como lo describió ayer Griñán, a que «la pobreza ya no se sitúe donde siempre, sino en las clases medias urbanas, incluso ilustradas».
Griñán definió este marco ayer tarde durante su conferencia en el Club INFORMACIÓN, que completó su aforo para escuchar el diagnóstico del presidente andaluz y dirigente socialista sobre las consecuencias de la crisis en el crecimiento de la desigualdad y sus posibles soluciones.
El también exministro de Sanidad y Consumo y de Trabajo y Seguridad Social entre los años 1992 y 1996 bajo la última presidencia de Felipe González calificó, al inicio de su charla, de «momento gravísimo» la actual situación económica y social de España, algo que, sin embargo, no quiso convertir en una invitación al pesimismo porque, aseguró, «aún estamos a tiempo de cambiar el rumbo como fruto del consenso».
Esta última palabra fue la que dominó su discurso y la que usó como hilo conductor del mismo, con una apelación inmediata a la historia reciente de España: «Como hace 35 años, es tiempo de liderazgos colectivos, de poner la economía al servicio de la democracia, es decir, al servicio de la política». En este sentido, consideró fundamental «extender a toda la sociedad el conocimiento de los grandes pactos de la Transición», porque éstos permitieron, según su explicación, «construir una democracia en medio de una gran crisis» gracias a que «se tomaron decisiones políticas» que «repartieron con equidad las cargas».
El líder del gobierno de coalición PSOE-IU en Andalucía realizó un largo excurso histórico desde el crack del 29 hasta la caída del Muro de Berlín para sustentar que «la política económica subordinada a los mercados conduce al crecimiento de la desigualdad», que «el capitalismo sin regulación nos lleva al desastre» y que fue precisamente EE UU el país que demostró con el New Deal de Roosevelt que la intervención del Estado en la economía fue la que logró rescatar a Estados Unidos de las consecuencias de la crisis financiera del 29, algo que se reflejó finalmente cuando la Europa postbélica consiguió desde finales de los años 50 del pasado siglo «su Edad de Oro» con «el equilibrio entre libre empresa y distribución social de la riqueza», hasta la caída del Muro de Berlín (1989), punto de inflexión para el ponente porque «la igualdad dejó de ser objetivo económico».
En el caso español, Griñán señaló como hitos históricos los pactos de la Moncloa (1977), el pacto constitucionalista (1978) y el abandono del marxismo por parte del PSOE para convertirse en un partido socialdemócrata al estilo del SPD alemán. «El pacto constitucional», resaltó ayer el presidente de los socialistas, «fue adoptado en medio de una crisis económica durísima» y permitió levantar un «edificio de protección social» mediante el «reparto equitativo de sacrificios», ejemplo de que «sólo desde la política se puede apuntar con éxito la salida de la crisis. Dejar ésta en manos de los mercados es condenarse a un retroceso histórico».
Y es precisamente este predominio de los mercados, acentuado según el ponente a partir de 1995, el que ha conducido a España a un «escenario nuevo», concretado en que «ahora la crisis tiene un impacto mayor sobre las desigualdades, porque el desempleo se ceba sobre una población altamente endeudada», lo que conduce a «nuevas formas de desigualdad: la pobreza ya no se sitúa donde siempre sino en las clases medias urbanas, incluso ilustradas, a quienes sus ingresos ya no alcanzan para pagar su deuda». El dirigente socialista puso como ejemplo que una pareja que antes ingresaba 40.000 euros al año y que se endeudó por 18.000 anuales, al quedar en paro uno de ellos y percibir 25.000 euros ya no puede hacer frente a sus gastos: «Actualmente con 25.000 euros se puede vivir en situación de exclusión, de marginación», sentenció el exministro.

José Antonio Griñán estuvo acompañado en la mesa por el director del Club INFORMACIÓN, Francisco Sánchez, quien actuó como moderador; Ximo Puig, secretario general del PSPV-PSOE, y David Cerdán, secretario provincial de este partido. Estos últimos destacaron el papel de la Andalucía socialista como «un experimento que ha funcionado« (Cerdán) y como vivo ejemplo de que la contención del déficit es compatible con las políticas de crecimiento (Puig), algo que contrapusieron a la política del PP en la Comunidad Valenciana.
En esta línea, Griñán desgranó algunas medidas que ha tomado su gobierno con IU, como no aumentar la ratio de niños por aula, mantener las becas propias y la gratuidad de los libros de texto y aplicar el mínimo incremento en las tasas universitarias, algo que definió como la «toma de decisiones de ahorro sin acortar derechos».
Asimismo defendió la «necesidad de una estrategia nacional contra la exclusión social» para luchar por la igualdad de oportunidades, algo que su gobierno, dijo, está ya implementado con medidas como la de ningún niño con menos de tres comidas diarias o la de protección del deudor vulnerable.
Con todo, la estrella de la velada fue el decreto ley aprobado hace una semana por el gobierno PSOE-IU andaluz que permite la expropiación del uso de la vivienda a los bancos, durante un máximo de tres años, en caso de desalojos de familias que cumplan con una serie de requisitos y estén en riesgo de exclusión social. En el turno de preguntas del público, Griñán criticó «el galimatías del PP» en la ley nacional sobre desahucios y apostó a que el Gobierno de Rajoy no se atreverá a exportar la norma andaluza a todo el territorio nacional «porque no se lo permitirán los bancos».
Otro tema que salió a colación durante el turno de preguntas fue el de las posibles primarias ante la creciente oposición dentro de su propio partido que está sufriendo el actual secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. El presidente nacional se limitó a declarar desde la mesa que «cuando lleguemos al río, cruzaremos ese puente», y luego, abordado por los medios de comunicación presentes en la sala, que le preguntaron sobre la posible candidatura del secretario general del grupo parlamentario socialista, Eduardo Madina, señaló que «ahora mismo no es el momento de plantear cuestiones de primarias». «Lo digo sinceramente, lo he dicho muchas veces, cuando lleguemos al río cruzaremos ese puente. Creo que tanto Madina, Patxi López o como el que quiera ser, tienen la ambición justa y la capacidad necesaria para poder optar a lo que les dé la gana, pero creo que ahora mismo no es el momento de plantear cuestiones de primarias porque no estamos en el río y como no hemos llegado, cuando lleguemos, cruzaremos el puente».
Ante la insistencia sobre si tiene alguna preferencia en este sentido, aseguró que «ninguna, lo mejor para el partido».
Sobre el caso de los ERE reiteró que la diferencia con el caso Gurtel es que la Junta de Andalucía fue la que presentó denuncia y luego realizó una investigación interna que dio lugar a otras denuncias, y aseguró que se limita a una «concertación de personas externas con unidades de la Consejería de Empleo».
Y para lo que ya no tuvo respuesta fue para la pregunta de qué consejo daría al PSPV para volver a gobernar en la Comunidad.

LA PLANA MAYOR DEL SOCIALISMO ALICANTINO ARROPA AL DIRIGENTE

El presidente del PSOE nacional estuvo acompañado ayer durante su conferencia por la plana mayor del socialismo alicantino, así como por dirigentes locales y militantes de diversas partes de la provincia. Junto a los ya citados Ximo Puig (dirigente regional) y David Cerdán, cabe destacar la presencia de María Teresa Sempere, presidenta del PSPV, Juana Serna, presidenta de honor del PSPV en la provincia; Ángel Luna, vicepresidente de la Mesa de las Cortes; Antonio Torres, síndico del grupo socialista en las Cortes y el también diputado autonómico José Manuel Sánchez; Alejandro Soler, presidente del grupo socialista en la Diputación; Antonio Rodes, portavoz socialista en el Ayuntamiento de Elche; Agustín Navarro, alcalde de Benidorm; los exsenadores Antonio García Miralles y Ángel Franco, y Antonio Amorós, exportavoz del PSOE en la Diputación. También cabe destacar la representación sindical encabezada por Consuelo Navarro, secretaria general de CC OO en l´ Alacantí; Javier Cabo, exsecretario general de UGT-Alacantí, y José de la Casa, exsecretario de CC OO en Alicante.

VISITA MUY ESPECIAL EN SAN BLAS

«A bailar, a bailar, a bailar». El presidente de la Junta de Andalucia se sonrió cuando el avispado dj de la feria de abril que la Hoguera Polígono San Blas ha montado en la avenida Doctor Rico le saludó con un clásico de las sevillanas que encienden su ciudad desde el martes. José Antonio Griñán culminó su jornada alicantina como en casa tras haber llenado el Club Información en una multitudinaria ponencia.
Horas antes, el sucesor de Manuel Chaves aprovechó para conocer las instalaciones del diario INFORMACIÓN de la mano del director general de Contenidos de Editorial Prensa Alicantina, Francisco Esquivel, acompañó a Griñán al interior de la redacción, donde se interesó por el trabajo de los redactores, y a una presentación, casi en exclusiva, de la muestra «Poesía y color» que el pintor alicantino Javier Sarrió inaugura hoy en la sala de exposiciones del Club.
Tras atender a los numerosos periodistas que habían aprovechado la presencia del presidente andaluz para preguntarle por las últimas medidas de su gobierno, logró escurrirse ­-con la ayuda de dos guardaespaldas? entre las manos y besos que esperaban dar con él a la entrada del periódico y así poder hacer una rápida visita al recinto ferial situado a pocos metros.
Manoli Abril parecía elegida por su apellido para recibir al presidente de Andalucía a la feria del mes de la primavera, aunque lo hizo por su condicion de presidenta de la Hoguera Polígono San Blas. «¿Qué tal se le dan las sevillanas?», le preguntó Griñan en su encuentro, antes de volver a sumergirse en una pequeña confusión de curiosos, flashes, aplausos que parecían palmas y palmas que parecían aplausos.
El séquito se detuvo hasta el interior de una caseta -franjiverde- donde fue recibido por la presidenta de la Casa de Andalucía, María Galindo. «¿Y de dónde es usted?», cuestionó, a lo que fue respodido con un muy gaditano «yo, de Barbate».
No le dio tiempo a acabarse la caña que le sirvieron, porque el margen para llegar a una cena íntima con dirigentes socialistas en la calle Castaños se acababa y en el escenario se organizaba un coro para cantar. De camino a la pista saludó con un «¡qué alta eres!» a la actual bellea del Foc, Elena García. Poco después los hombres grises ?literal- le acompañaban al interior de un audi donde pudo, al fin, respirar.

JOSÉ ANTONIO GRIÑÁN: «EL PSOE DEBE ATENDER LOS PROBLEMAS REALES. EL DEBATE INTERNO ES UNA LOCURA: NOS ALEJA MUCHO DE LA GENTE»
Entrevistado por PERE ROSTOLL

La crisis económica y política está deteriorando la imagen del PSOE. Las encuestas revelan, en estos momentos, más desgaste de Rubalcaba que de Rajoy. ¿Pesa tanto todavía la herencia de Zapatero?
Atravesamos una etapa de desafección política general y de cierto escepticismo sobre el mandato representativo. Eso deteriora a los partidos políticos y, especialmente, a los tradicionales. ¿Cuál es la causa? No sería tan severo con lo que hicimos. Esta crisis ha provocado una exclusión social nueva que afecta muchísimo a las clases medias, que están sufriendo fenómenos de exclusión y de pobreza; y a los trabajadores. En esta ocasión la reducción de rentas que genera el paro se ha cebado sobre personas que tenían compromisos de pago muy altos. Y toda esa situación condiciona la imagen y la confianza en la política, que, en mi opinión, debe de hacer un esfuerzo por bajar el balón al suelo para pensar en los problemas que realmente afectan al conjunto de los ciudadanos.

¿Y ustedes podrían haber frenado la austeridad que impone Alemania? ¿Existe una alternativa?

La austeridad es un camino seguro hacia el desempleo. Sí hay una alternativa. Aunque no depende en exclusiva del gobierno de un pais como se ha visto en Grecia, Portugal o Chipre. Pero, sin duda, habríamos encontrado un gobierno más capaz de plantarse. Hemos asistido a una historia de sumisión de Rajoy a todo lo que dictaba el Banco Central Europeo por orden de la canciller alemana. Una política que, un año después, se ha revelado como un fracaso. Un gobierno socialista ni hubiera hecho la reforma laboral, ni hubiera recortado en servicios que son factores de igualdad social como la Sanidad o la Educación. No se hubiera producido.

Uno de los grandes efectos de esta crisis son los desahucios. ¿En qué consiste la propuesta que ha lanzado la Junta de Andalucía?

Si no somos capaces de intentar resolver este problema, nos podemos retirar de la política. Me da lo mismo discutir sobre el euro, Merkel o Dragui. Lo que me interesa realmente es que hay personas que no pueden dormir tranquilas porque pueden perder su vivienda. ¿Qué hemos hecho? Primero hemos creado oficinas de asesoramiento; en segundo lugar, hemos recordado a los bancos que cuando en un proceso de desahucio cogen una vivienda de VPO, tienen que ponerla a disposición de las personas en un plazo de tres meses y sacarla a la oferta de protección oficial; y, en tercer lugar, hemos hecho el decreto para, en vez de ejecutar la hipoteca, hacer una expropiación de uso de esa vivienda a su adquiriente, en este caso el banco, por tres años. Y, a continuación, la Junta de Andalucía pone esa casa, por la vía de un arrendamiento subvencionado, a disposición de las personas que la habitaban. Junto a eso, además, queremos que los bancos e inmobiliarias saquen a arrendamiento las casas vacías que tienen a su nombre. Pondremos sanciones a los que no lo hagan. Y, finalmente, a los particulares que tienen viviendas vacías, los vamos a incentivar para que también las puedan poner dentro del parque de alquiler.

¿No cree que es un simple parche, un alivio temporal para un problema de mayor gravedad?
¿Le parece poco?

¿Y no hubiera sido mucho más fácil adaptar la ILP de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, una propuesta avalada por un millón y medio de firmas y «ninguneada» por el PP en el Congreso?
Lo vamos a intentar con la protección del deudor vulnerable. Pretendemos, no sabemos aún si a través de una normativa o impulsando una iniciativa en el Congreso, dar garantías a las personas que puedan estar en inferioridad de condiciones: aumentando el mínimo inembargable, las garantías salariales y de despido en el caso de quiebra empresarial… Queremos, desde una perspectiva más amplia, crear una plataforma legislativa nacional con una estrategia contra la exclusión social que, efectivamente, incluiría esas medidas. En todo caso, el decreto de los desahucios no es un parche. El PP expropia de otra forma más grave. Por ejemplo, cuando un bien sanitario público lo pone en manos privadas, expropia a toda la sociedad. Lo que hacemos nosotros, en una situación de anormalidad, con muchísimas personas que se pueden quedar sin un techo y con muchas viviendas vacías, es adquirir una vía de solución. ¿Grande o pequeña? El tiempo lo dirá.

Esta semana dijo el ministro Luis de Guindos en el Congreso que su propuesta dificultará aún más la obtención de una hipoteca…

Lleva razón De Guindos si quiere decir que, en su día, se concedieron hipotecas con pocas garantías a mucha gente. La responsabilidad de gran parte de lo que está pasando es que los bancos prestaron por encima de sus posibilidades. Pero le puedo asegurar que ninguna entidad financiera, con garantías suficientes, dejará de hacer préstamos. A menos que lo que esté ocurriendo es que el dinero público que estamos metiendo en los bancos no sea para aumentar el crédito sino para que mantengan una tasa de beneficios. Sería algo muy grave. El sector público se ha endeudado para salvar, fundamentalmente, a los bancos. Ahora la banca tiene una obligación social que cumplir.

Los socialistas gobernaron España entre 2004 y 2011. ¿Por qué no se tomaron antes estas medidas? ¿Por qué dieron prioridad al pago a los bancos con una reforma «express» de la Constitución?

Hubo una etapa con una cierta pasividad con el crecimiento desmesurado del sector inmobiliario y de los préstamos hipotecarios. El Banco de España tiene que reflexionar sobre lo que ocurrió. Pero los problemas se han ido agravando. En 2013 hemos llegado a una situación límite. ¿Se podía haber hecho antes? No lo sé. Es posible. ¿Que no deberíamos haber modificado la Constitución dando prioridad a las funciones de consolidación fiscal sobre otras funciones sociales más importantes? Quizá fue un error. En todo caso, estamos en una situación límite que yo no había vivido nunca antes. Ni el sistema contributivo ni las familias pueden dar respuesta a todas las situaciones de necesidad. Es imprescindible ir a la micropolítica: tenemos que sostener a los que se están cayendo que son miles de personas. Toda discusión macroeconómica que hagamos en estos momentos me parece alejada de la realidad. Está bien pelearse mucho más de lo que lo hace Mariano Rajoy en Europa. Pero, a todo eso, hay que añadir además un refuerzo de la red contributiva de protección social.

¿La Junta de Andalucía, uno de los últimos reductos de la izquierda, es un «laboratorio» de los gobiernos de coalición que podrían llegar, por ejemplo, a la Comunidad Valenciana a partir de 2015?
El camino del acuerdo entre el PSOE e IU, que es lo que yo quiero enseñar, lo hemos hecho con un programa común. Esa es la única forma. Nadie puede hipotecar su línea política. Hay cosas de Izquierda Unida que no comparto y estoy seguro que, al reves, ellos tampoco están conformes. Es lo de menos. Pero en lo que queremos hacer, sí estamos de acuerdo. Y eso es un gobierno estable.

Por ahora, la gente no ve en el PSOE una alternativa. ¿Le preocupa que los ciudadanos tengan más confianza en los movimientos sociales que en la política?
Mucho. Es la preocupación. La política puede tener razón y, sin embargo, acabar perdiendo la confianza de gran parte de la ciudadanía…

¿Por qué desconfía la gente?
Lo que ahora necesita la política es empatía. Saber dónde hay sufrimiento y poner recursos a disposición de las personas que lo pasan mal. Los partidos debemos ser capaces de buscar una estrategia de lucha contra la crisis, de ponernos de acuerdo como hace 35 años con los pactos de La Moncloa. Pero si no tomamos decisiones concretas sobre sus problemas, la gente llevará razón. Podremos hacer un discurso teórico impecable pero mientras los ciudadanos no vean que sus problemas son atendidos, la gente se irá de la política.

¿Quién tiene la responsabilidad?
La tenemos todos. Voy a proponer a Rajoy y lo haré, quizá, en una conferencia de presidentes, una estrategia contra la exclusión social. Es el tiempo de estas medidas. De soluciones. Estamos a tiempo. Es cierto que nos queda poco. Pero todavía podemos buscar soluciones razonables. El momento es gravísimo…

Y con la que está cayendo, la olla socialista se ha puesto a hervir con el debate sobre el liderazgo. Usted respaldó a Chacón para dirigir el PSOE. ¿Ahora apoyaría a Rubalcaba como candidato en 2015?
La tentación eclesiástica es la que siempre lleva a pensar que si no estás conmigo, estás contra mi. Yo nunca dije Chacón o Rubalcaba. Sí hubo mucha gente mía que estuvo con Chacón y también que apoyó Rubalcaba. Es verdad que como no me pronuncié por lo que parecía oficial en un momento determinado, dijeron que yo apoyaba a Chacón. Pero las cosas son como son. Terminó el Congreso, en el que me hicieron presidente del PSOE y, desde entonces, formo parte de una ejecutiva con la que estoy plenamente de acuerdo. Cuestión distinta es lo que pase en el futuro. Para eso yo siempre utilizo la misma expresión: cuando lleguemos al río, cruzaremos el puente…

¿Apoyaría a Rubalcaba?

Ya se lo he dicho: cuando lleguemos al río, cruzaremos el puente…

Y por lo que veo tampoco me va a hablar sobre las aspiraciones de otros nombres como el de Carme Chacón, Eduardo Madina, Patxi López, Emiliano García-Page…
Una de las razones por las que la ciudadanía se está separando de la política tradicional es por la falta de conexión con sus problemas. ¿Cree usted de verdad que nos podemos permitir esta discusión nominalista en el PSOE? Es una locura…

¿Cree, por tanto, que los ciudadanos no entienden esta situación?

Es que no lo entienden. Respeto profundamente y quiero, con verdadera amistad, a Patxi López, a Eduardo Madina, a Carme Chacón… Por eso mismo, mi amistad con todos ellos me anima a decirles: el momento de la competencia todavía no ha llegado. Ahora es el momento de competir entre nosotros mismos para ver quién tiene la mejor idea que permita atender los problemas reales de la gente. Todo lo demás nos va a distanciar mucho, mucho y mucho de la ciudadanía, que es la que está padeciendo una situación límite.

Algunos dirigentes del PSOE creen, sin embargo, que la solución a todos los males son las famosas primarias «a la francesa». ¿Cree que con eso se acaba el problema?

He vivido etapasdel PSOE tan duras o, incluso, más que la actual. Cuando llegue el momento, que insisto que no es ahora, debemos dejar que hable toda la militancia. O dicho de otra forma, unas primarias se resuelven por lo que las personas y los militantes creen firmemente. Un congreso es un equilibrio de poder interno. Hay muchos votos que se negocian más que darse por el concepto que se pueda tener de quién es el mejor. Por tanto, lo que creo es que más democracia, será mejor para el PSOE.

Rubalcaba también ha dicho esta semana que arrastran un problema de proyecto político…

Se tiene que adaptar. Lo hemos hecho siempre. En su momento, con una realidad durísima: no había Democracia, ni Constitución, ni instituciones… Y más tarde: ¿quién iba a pensar después del 35 congreso (en el que salió elegido Zapatero) que el PSOE ganaría las elecciones después del desastre del año 2000?

¿Hay riesgo de que acaben como sus colegas griegos del PASOK?

(Piensa unos segundos) Ese riesgo, diría, puede existir si no fuera por el hecho de que el PSOE tiene 134 años… Es muy complicado. Hemos superado exilios, dictaduras, cárceles… Hay PSOE para mucho tiempo.

«¿DEBEN DIMITIR LOS DIPUTADOS? DEPENDE. HAY QUE VER EL ORIGEN DE CADA IMPUTACIÓN»

La corrupción está alimentado la desafección de la gente con la política. ¿Qué medidas deberían aplicarse para atajar el problema?
En Andalucía, además de denunciar todos los supuestos de corrupción internos que se hubieran podido producir, hemos constituído comisiones de investigación internas con funcionarios del gabinete jurídico de la Junta, que han acusado, pedido la imputación y el afianzamiento, incluso, de alguna persona que ha sido consejera del gobierno. Es decir, investigar, denunciar, aclarar y exigir responsabilidades. El problema no es si hay más o menos corrupción sino la respuesta. Debe ser clara y defendiendo a la ciudadanía.

¿Debe dimitir un imputado de su cargo?

Depende. En el mundo municipal, por ejemplo, se producen muchas imputaciones que ni siquiera son delitos de enriquecimiento personal sino denuncias de parte. Hay que mirar siempre de dónde viene esa imputación y si supone una colisión contra las obligaciones de responsable público que tiene una persona… Depende. Una imputación supone una tacha pero, desde luego, hay que ver el origen que tiene antes de decidir.

Hablando de tachas. En Andalucía, se está investigando la trama de los EREs. ¿Va a poderse quitar de encima el sambenito que le pone el PP como el jefe de los EREs?

(Sonríe) Eso me lo van a poner toda la vida. Pero también le tengo que decir que yo he sido el que denunció, persiguió y resolvió un problema que existió durante muchos años…

Cierto. La trama de los EREs llevaba muchos años operando. ¿Me quiere usted decir que nadie de los gobiernos socialistas se enteró?

Cuando existe una coalición de intereses externos con un cómplice interno, que es el garante de la seguridad jurídica de esos expedientes, es muy complicado. En el mismo momento que se tuvo noticia de lo que estaba pasando, se puso en marcha un mecanismo de corrección y, desde luego, dando siempre la cara. Nunca nos hemos escondido y siempre que ha sido necesario hemos comparecido para dar explicaciones.

La corrupción también ha llegado a instituciones claves del Estado como la Casa Real con el caso Nóos. ¿Monarquía o República?

Usted conoce la respuesta. En el ideario del PSOE, está el ser republicano. Pero le voy a decir algo que, creo, es muy importante que sepamos. El último 14 de abril (fecha en la que se recuerda la proclamación de la II República) se generó un debate sobre la Monarquía en el que se han dicho muchos disparates. Yo quiero reivindicar una Transición que fue modélica y que se hizo a través de un consenso constitucional que contempla una monarquía parlamentaria. De esa monarquía parlamentaria, como está en la Constitución y al margen de mi espíritu republicano, hay dos cosas que no me gustan nada: una primera la ley sálica y que, por tanto, la descendencia sea para el varón; y la segunda que el Rey sea el jefe supremo de las Fuerzas Armadas, algo que debería corresponder y recaer en el presidente del Gobierno. Pero, fíjese usted las paradojas, gracias a eso se llegó a salvar un golpe de Estado. Ahora, en tiempos de normalidad, es cierto que parece un anacronismo. Cuando hablamos de la Transición, nos debemos poner en aquellos tiempos con un trabajo que, como dice Miguel Ángel Aguilar, fue «una chapuza que trajo una democracia». En todo caso, también le diré y lo digo claramente, que no se pueden retransmitir los sumarios: produce culpabilidades antes de juicio. En ese caso y también en otros. Eso de entregar «mails» por fascículos no se corresponde con lo que aprendí y enseñé en la Facultad de Derecho.

¿Comparte con su colega catalán Pere Navarro que el Rey Juan Carlos debería abdicar?

Buena pregunta para Pere Navarro.

¿Cómo ve desde la presidencia del PSOE la eterna crisis del socialismo valenciano?
Todos podemos tener peores o mejores momentos. El PSPV tiene ahora un secretario general de consenso en el que hay que confiar. Tengo mucha confianza en Ximo Puig y pienso que sobre su figura se tiene que nuclear una oposición útil, constructiva y capaz de asumir toda la sensibilidad social. El reto de los socialistas en toda España es adaptarnos a la situación. Tan duro sería seguir el camino de los últimos años como equivocarnos en el diagnóstico y pensar que nada ha cambiado. Han cambiado muchísimas cosas.

¿Piensa que el PSPV puede gobernar la Generalitat en 2015 después de veinte años?

Las autonómicas son un desafío y creo que que tenemos buenas perspectivas en Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura y Comunidad, algo que puede ser la base para un salto adelante.

Datos informativos

Fecha inicio : 18-04-2013
Organiza : PSPV-PSOE Provincial de Alicante

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