DATOS DEL EVENTO

  • EMPIEZA
    20-10-1997
  • TERMINA
    01-01-1970

INTERVIENEN:

ANTONIO GIL OLCINA. Catedrático. Directo del Instituto Universitario de Geografía

MANUEL SERRANO LÓPEZ. Presidente de la AA.VV. La Prosperidad de San Agustín

LUIS FERNANDO CABALLERO. Presidente de la Junta de Distrito número 6 y de la AA.VV La Unión, de Playa de San Juan

JOSÉ MARÍA ALBERT LINARES. Presidente de la asociación de comerciantes Corazón de Alicante

JOAQUÍN MESEGUER TORRES. Director Territorial de la Caja de Ahorros del Mediterráneo

JESÚS CAMBRONERO DÍEZ. Director de Pelayo, Mutua de Seguros en Alicante

MODERA:

JOSÉ MARÍA PEREA. Periodista

METEOROLOGÍA ANUNCIÓ LA GOTA FRÍA CON DOCE HORAS DE ANTELACIÓN SIN QUE PROTECCIÓN CIVIL REACCIONASE

F. J. BENITO

Interesante, vivo y sobre todo concienciador resultó ayer el debate que abría el curso del Club INFORMACION sobre las consecuencias que tuvo la trágica gota fría del pasado 30 de septiembre sobre Alicante. Durante dos horas intensas expertos en clima e hidrología y vecinos coincidieron al denunciar lo poco que está preparada la capital de la provincia y la poca sensibilidad de la propia Administración a la hora de la revención por aquello de «no sembrar la alarma social», como subrayó el catedrático Antonio Gil Olcina, que en sus intervenciones recordó que «la estadística es clara: Alicante se inunda cada diecinueve meses, un dato que hay que tener en cuenta».

El debate llegó a calentarse en ocasiones y adquirió uno de sus puntos álgidos cuando el jefe del Observatorio Meteorológico de Alicante, Francisco Andrés Pons, reveló que en esta ocasión, los profesionales quedan exonerados de cualquier responsabilidad. «Puedo acreditar con documentos que lo prueban que a las 21 horas del 29 de septiembre -doce horas antes de que comenzara a llover- desde el Centro Meteorológico Zonal de Valencia se envió un fax a La Eliana alertando de lluvias fuertes sobre Alicante».

Andrés Pons tomó la palabra después de que el catedrático Antonio Gil Olcina, en una certera intervención pusiera los puntos sobre las íes al afirmar que «falta mucho para predecir con exactitud cuándo las precipitaciones fuertes provocarán inundaciones severas. No obstante, hay mucho miedo al pronóstico fallido». Gil Olcina echó también mano de la estadística y el dato científico para señalar que los satélites ya mostraban alteraciones y algo se podía haber hecho. «Cuando la situación se ve de tal gravedad hay que decirlo, aunque luego se falle, pues es mucho mejor que lo escolares se queden en casa».

Las intervenciones de Andrés Pons y Gil Olcina sobre la predicción meteorológica vinieron refrendadas por la intervención de una persona del público, quien señaló que una semana antes de las inundaciones se encontraba de viaje de negocios en Moscú. «Viendo la televisión tuve ocasión de observar un parte meteorológico en el que se mostraba un mapa de Europa y anunciaba precisamente que una semana después habría lluvias torrenciales sobre el sureste español».

Gil Olcina había comenzado su intervención haciendo un repaso histórico de los episodios de lluvias torrenciales sobre Alicante y recordando que aún estamos bajo riesgo y que las lluvias podrían alcanzar hasta cantidades de 400 litros por metro cuadrado. El catedrático fue crítico también al afirmar que «me indigna cuando oigo que las obras son caras y ha habido inundaciones cobrándose vidas humanas».

Gil Olcina incidió sobre las condiciones topográficas de Alicante con relieves muy próximos al mar, ocupación urbana de ramblas y barrancos -ejemplo flagrante de Oscar Esplá- y carreteras como la nacional que discurre frente al barrio de San gabriel, «donde todas las salidas al mar se han tapado». El director del Instituto Universitario de Geografía reclamó que a partir de ahora se mire dónde se construye y cómo se construye, abogando por los estudios de escorrentías. «Si se edifica en un barranco con ventanas en semisótanos de 30 centímetros, lo normal es que se inunden en cuanto caen lluvias fuertes».

Barrios

Tras la intervención de Gil Olcina, tomaron el turno los representantes de las asociaciones de vecinos. Por San Agustín intervino su presidente, Manuel Serrano, quien basó su disertación en comparar las situaciones similares que se habían vivido en el barrio tanto en las inundaciones del 82 como la fatídica del pasado 30 de septiembre. «Se iban a hacer muchas obras tras la riada del 82 pero al final parece que es mucho más barato pagar las indemnizaciones que hacer las obras de infraestructura. Resulta completamente urgente canalizar todo el agua que baja del barrio de Rabasa». Serrano recordó como la avenida del 30 de septiembre alcanzó 1,80 metros de altura en varias casas».

Para Luis Fernando Caballero, presidente vecinal del distrito 6 -Playa de San Juan y Albufereta, «o no quieren arreglarlo o no saben». Caballero demostró estar documentado y con rigor fue detallando, recorte de prensa en mano, las sucesivas declaraciones públicas. Una fue de lo más expresiva. Hablaba el ex alcalde Ángel Luna a pie de playa tras una riada del 20 de octubre del 94. En aquella ocasión después de la enésima anegación de las calles, Luna reconocía la necesidad de un gran colector «pero vale mil millones de pesetas». Tres años después, el colector sigue siendo una utopía.

«La inundación del 30 de septiembre fue la crónica de una muerte anunciada porque todo el mundo estaba informado de lo que podía pasar en la playa de San Juan. Sus vecinos aportan el 25% de los ingresos del Ayuntamiento -4.000 millones- y parece que lo ideal sería constituirse en entidad local menor», subrayó Caballero, que recordó la importancia turística de la zona, así como que el emisario de la Albufereta, lo que fue de él, lleva ya veinte días desaparecido.

Datos informativos

Fecha inicio : 20-10-1997

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